Por el Psic. Felipe Aguilera Calleros.

Cuando vivimos una sobrecarga de emociones recurrente, es probable que experimentemos un cansancio emocional, relacionado con sensaciones de estrés, ansiedad, angustia e incluso síntomas depresivos.

Suele ocurrir cuando tenemos exceso de pendientes, esta sensación de agotamiento se haga notar. Digamos que te propones una larga lista de actividades para realizar el día de mañana, inicias desde temprano tal vez ya con un poco de desánimo pues no confías en que lo lograrás, y cuando llegas a realizar la mitad de los pendientes, te sientes completamente agotado, sin fuerzas. Eso es un ejemplo del agotamiento emocional.

Entonces aclaremos que el agotamiento emocional ocurre cuando hay una saturación de emociones, las cuales terminan por bloquearnos, quitándonos incluso la energía física, no solo la emocional.

Este agotamiento está relacionado también con emociones reprimidas, frustración no expresada o resuelta, sentimientos de incomprensión, etc. Incluso nuestras propias exigencias pueden llegar a agotarnos, ya sea que dichas exigencias sean en el área familiar, personal o laboral, pues la atención permanente en ellas no nos permite atender nuestras necesidades y/o deseos.

¿Cuáles serían algunos de los síntomas del agotamiento emocional?

  • Cansancio
  • Ansiedad
  • Problemas de estómago
  • Sudoración excesiva
  • Respiración acelerada
  • Palpitaciones
  • Temblores
  • Calambres

No todas las personas enfrentan las situaciones de la vida de la misma manera, algunos pueden alejarse del problema o evitarlo, pero eso no siempre es posible, por eso resulta importante el manejar algunas estrategias que pueden prevenir o aliviar el agotamiento emocional.

Siempre el paso inicial es reconocer lo que nos lleva a esa sensación de agotamiento, cuando ocurren diversas situaciones a la misma vez podemos llegar incluso a confundirnos, lo cual dificulta reconocer la situación que nos provoca malestar.

Practicar actividades que ayuden a disminuir la ansiedad y liberar tensión, ya sean ejercicios de respiración o actividad física.

Recargar energía durante las horas de descanso. Es decir deberíamos cuidar los hábitos de sueño para dormir de forma adecuada. Cuando dormimos bien, tomamos mejores decisiones.

Conocer nuestros límites, en muchas ocasiones tenemos la intención de encargarnos de todo, pero por más que así lo queramos, no siempre es posible resolver todo cuando solo una persona se encarga, conocer nuestros límites nos ayudará a evitar llegar a ellos.

Vivir pensando solo en el futuro solo te traerá ansiedad, vive en el hoy. Y recuerda no exigirte demasiado a la misma vez.

“Sabes que algo anda mal cuando el cansancio que sientes no desaparece durmiendo”

Nos vemos en la próxima publicación.

 *LAS OPINIONES DEL AUTOR NO REFLEJAN LAS DE LA EMPRESA*

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