Psic. Felipe de Jesus Aguilera Calleros.

Después de estas semanas de aislamiento ha existido un aumento a nivel global en los índices de pesadillas que las personas suelen tener durante las noches.

Algunos investigadores han seguido y estudiado este suceso, y se ha llegado a la conclusión de que la presión, el estrés y la angustia por la pandemia están generando este fenómeno.

Durante años se han realizado estudios sobre las pesadillas en personas que han sufrido algún trauma. Veteranos de guerra son un ejemplo, pero ahora se han enfocado en el estudio de pesadillas durante la pandemia del covid-19. Se ha encontrado que los patrones en las alteraciones de sueño durante estos meses son muy similares a los experimentados por quienes vivieron eventos traumáticos en algún momento de su vida. 

Una característica en común en los sueños que han ido en aumento durante este periodo son los ataques de insectos o monstruos invisibles a la vista, o literalmente contraer la enfermedad del covid-19. En esos sueños las personas se suelen percibir así mismas como fallecidas, con dificultad respiratoria, con síntomas como la fiebre, etc.

Gracias a diversas encuestas se pueden apreciar las angustias producidas por tantos cambios en nuestro día a día, los cambios en el trabajo, el distanciamiento, etc. Existen teorías que aseguran los sueños tienen la función de regular nuestros sentimientos. Entonces el cerebro humano combina las emociones más intensas con los sueños, y debido a los altos niveles de estrés nuestras emociones se han visto desbordadas por lo tanto también la intensidad de nuestros sueños.

Uh neurocientífico de apellido Foster asegura: “Cuanto más ansiosos nos volvemos, más vividas se vuelven las imágenes” refiriéndose a las pesadillas. Esto probablemente se intensifica aún más en aquellas personas que tienen ahora la posibilidad de dormir durante períodos más largos de tiempo. Y curiosamente también en aquellos con dificultades para dormir, pues el despertar abruptamente permite recordar de forma más vivida los sueños.

Mientras las investigaciones continúan, los consejos importantes son cuidar la higiene del sueño con horarios más estrictos, evitar la desinformación proveniente de fuentes poco confiables, y mantener una actitud positiva ante los nuevos retos.

“He tenido sueños y he tenido pesadillas, pero he vencido mis pesadillas, gracias a mis sueños”.

Nos vemos en la próxima publicación.

 *LAS OPINIONES DEL AUTOR NO REFLEJAN LAS DE LA EMPRESA*

0 Comments

Leave a Comment