Por Paco García Burgos, Consultor y analista político.

Tijuana es la ciudad en México que más casos positivos y defunciones presenta en el análisis por cada 100,000 habitantes. Así fue Nueva York durante muchas semanas en Estados Unidos. En el caso de Tijuana, las defunciones son 19 y en el de Ciudad de México 8, en ambos casos por cada 100 mil habitantes. Tijuana tiene más del doble de casos en este tipo de análisis que nos permite comparar una región con otra. ¿Qué pasó en Tijuana? ¿Por qué estos números tan altos? Creo que hay al menos tres razones, me referiré a ellas en este artículo.

La primera es San Diego. El virus llegó antes a San Diego que a Tijuana, pero solo por unos días. El intercambio de cruces fronterizos provocó que el Covid19 se empezara a presentar en Tijuana sin que alguien se diera cuenta. Cuando se empezó a presentar la pandemia en la ciudad vecina, en Tijuana no había conciencia del nivel de contagio. Allá se empezó a cerrar la ciudad y con ello empezó el control de los contagios, no fue así en Tijuana. En nuestra ciudad siguieron las actividades de manera normal. De haber tomado las mismas medidas que los vecinos, la curva ya estaría plana y tendríamos números similares a los de San Diego.

La segunda razón es la visión centralista de nuestro gobierno. Quienes hemos tenido la oportunidad de vivir y trabajar en el centro, nos damos cuenta de que desde allá, nos ven lejanos, pocos en cantidad de votos y diferentes. Pero no entienden la realidad fronteriza, no se tiene idea del intercambio de bienes y personas que por decenas de miles suceden a diario en la región binacional Tijuana-San Diego, y, por eso mismo, no entendieron que Tijuana debió haber tomado los mismos pasos que San Diego. Pretender, como pretende la visión centralista, que todo el país es igual, y que las medidas que se tomen en casos como éste deben ser las mismas, y que deben aplicarse al mismo tiempo, es ignorar que México es tan grande, que tiene regiones diferentes que requieren decisiones diferentes.

Y la tercera razón a la que me referiré hoy, es que la gente ha tardado mucho en quedarse en casa. Veo tres causas. La primera, y tal vez la única justificable, es la necesidad de tener un ingreso. Hay miles de tijuanenses que, si no salen a trabajar, no comen ese día. Esto debió haber sido subsidiariamente enfrentado por los 3 órdenes de gobierno, y asegurarse que esas personas tuvieran el ingreso necesario para poder comer, y de esa forma ayudarles a quedarse en casa. La segunda es que mucha gente no cree en la pandemia. Sí, es cierto. Muchos creen que es mentira, que es un invento del gobierno o de los detractores del gobierno, creen en alguna de las muchas teorías conspiratorias que prevalecen en nuestra sociedad que tiende tanto al sospechosismo. Y la última, que no les importa. Saben que es real, pudieran quedarse en casa, pero simplemente son personas desordenadas que no están dispuestas a quedarse en su casa porque no les importa lo que pase. Creo que cambiarán de opinión cuando el virus cobre víctimas cercanas a sus afectos.

La lección más importante para Tijuana es que debe luchar contra la visión centralista que toma decisiones iguales para regiones diferentes. Y la otra, somos una región binacional con San Diego, entendamos de una vez por todas, que nuestros destinos están ligados en maneras que no sospechamos, esta pandemia es muestra de ello.

paco@pacogarciaburgos.mx

*LAS OPINIONES DEL AUTOR NO REFLEJAN LAS DE LA EMPRESA*

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