Mi nombre no lo sé, pero me dicen Feliz… Soy un niño de creo 10 años, dice Luchita que es como mi mamita. Me abandonaron bajo este puente cuando era solo un bebé, eso dice mamá Lucha, ¡Yo no lo recuerdo!

Camino por las calles con mamá Lucha, ella es muy buena, me cuida mucho aunque siempre siento frío, pero ella dice que algún día eso cambiará y que al fin podré ir a un hermoso lugar… Mientras eso pasa estoy con ella, vamos rescatando a otros niños que están solos, con frío y en la calle como yo.

Ayer conocimos un niño de unos 7 años, mamá Lucha dijo que era su edad. Estaba solito en un basurero a las afueras de la ciudad, lloraba mucho y no hablaba para nada. No permitía que mamá Lucha lo tocara. La miraba con inmenso terror, no sé por qué. Me acerqué a él y tomé su manita muy fría.

  –Hola soy Feliz y ella es mamá Lucha– le dije.  –Es muy buena y nos cuida, aunque sentirás frío ya no estarás más solito, vivimos en el puente de la virgen, ven con nosotros– Él no respondió y no paraba de llorar, aunque empezó a caminar de mi mano, mamá Lucha dijo  –Ves Feliz, es tu destino ayudar a otros– Luego de un rato paró de llorar y tomó la mano de mamá Lucha y nos dirigimos a nuestra casita bajo el puente de la virgen. El niño al fin habló y dijo que su nombre era Juan y que quería a su papito, que no quería estar ahí, aunque ya no estaba sólito.

Mamá Lucha le respondió –Tranquilo angelito, tu historia puede ser muy diferente a la de muchos otros niños como tú, solo espera un poco. –Como él habló de su papi pues le pregunté por su mamá ¡Y nuevamente rompió a llorar desconsolado! Tardó un rato pero se calmó lo suficiente para decir –Mi mamita no me quiere, ni a mí ni a mi papi… Y yo solo quiero a papá, por favor– Nuevamente lloró mucho hasta que se quedó dormidito.

Al día siguiente me tomó la mano y me preguntó por mis papis… A lo cual respondí que nunca los he visto, siempre he sido solito, solo con mamá Lucha. Ya después de un poco de confianza me dijo que su mamita no lo quería porque se parecía a su papá, por eso ella peleaba mucho con papá, e incluso que un día ella le gritó que lo dejaría. Él no entendió pero se asustó mucho con los gritos, su papi le dijo que lo amaba, lo abrazó y lo llevó a dormir… ¡Me contaba todo eso con lagrimitas en sus ojos! Al día siguiente de nuevo papitos se pelearon y su mamá le dijo a su papito  –Lárgate con esa pero no volverás a ver a tu mugroso hijo.– A lo que su papi respondió  –Eres una maldita loca– Y se fue, no sin antes abrazarlo y decirle que volvería por él.

–Mi mami lloraba y gritaba mucho pero yo no quería verla así, entonces la abracé. Mamita me empujó, luego me vio raro y me abrazó nuevamente muy pero muy fuerte. De inmediato empezó a llorar nuevamente mientras me seguía abrazando muy fuerte, tal vez lo necesitaba. Pero ahora me dejó sólito y no quiero estar sin papi y sin ella, solo que ya no me abrace así. Tengo frío– dijo.

Así que fui a donde lo encontramos y traté de buscar a su papi, después de mucho buscar lo encontré, eso creo porque aunque se asustó se alegró de saber de su hijo. Después de un rato mamá Lucha apareció y me sonrió dijo  –Ay mi Feliz eres tan bueno mi angelito–.

Seguimos al papá de Juan, que fue a buscarlo primero donde lo encontramos. Traté de decirle que ya no estaba ahí y mamá Lucha me detuvo con una sonrisa y me dijo –Mira Feliz– , el papá de Juan llegó al basurero que le indiqué y buscó a Juan. Luego de un rato sacó de entre la basura el cuerpo de Juan y me dio miedo. Mire a mamá Lucha pues yo no entendía qué pasaba. Mamá Lucha me dijo –Feliz, angelito mío, Juan está muerto y vagaba solito, tú lo ayudaste y ahora él está con su papi y descansará en paz, ya no sentirá más frió–. Saber eso me llenó de pensamientos y mamá Lucha me dijo –Tú también eres un angelito Feliz de mi corazón… Solo que tú caso es diferente–.

Entendí muchas cosas… Porqué tantos niños pasaron por mi vida y luego desaparecían… Mamá Lucha solo me decía “Ya están en su lugar, en uno mejor”.

Mamá Lucha era un ángel de tránsito, de esos niños muertos que de una u otra manera esperan a ser encontrados y enterrados con amor para ir a un lugar mejor.

Yo, yo soy Feliz, estoy muerto porque fui abortado, no tengo un lugar mejor a donde ir, porque nadie me amó como amaron a Juan… Pero tengo a mamá Lucha y a muchos niños que ayudar para ir al lugar donde yo no podré.

Ahora sé por qué ¡SIEMPRE TENGO FRÍO!

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