Por: Prfsr. José Luis Bobadilla Acosta

Taller de Historia de Tecate, A.C.

JOHN PATRICK O’REILLY

Natural de Irlanda, emigra a Estados Unidos (como muchos de sus compatriotas), donde alcanza el grado de teniente del Ejército de los Estados Unidos.

Llega a Texas muy posiblemente cuando ésta, aún era mexicana.

INDEPENDENCIA DE TEXAS

Los texanos proclamaron su independencia el 2 de marzo de 1836 y constituyeron la República de Texas, cosa que los mexicanos no iban a permitir.

Dentro de la armada tejana (constituida posteriormente al separarse Texas de México), ocupa el grado de teniente que desempeña hasta que el nuevo Estado es anexado a los Estados Unidos.  Mismo que prepara una guerra contra México, mientras reprime y esclaviza a los mexicanos que han quedado del lado tejano que en ese momento ya era estadounidense.

DESERCIÓN

Estando John Patrick Riley al mando de la compañía K del Quinto Regimiento de Infantería de Estados Unidos, deserta (probablemente por la actitud de los mandos y su política respecto de los católicos), antes de la declaración formal de Guerra México – Estados Unidos (esto le salvará de la ejecución por la corte marcial de Ciudad de México en 1847) y se integra en las Fuerzas armadas de México.

Una de las razones que suele citarse para la formación del batallón, reside entonces en el mal trato dispensado por los oficiales estadounidenses a los soldados católicos, ya que los consideraban más afines a su religión que a su patria, y por lo tanto proclives a traicionarlos a favor de un país más afín en lo religioso.

De este modo, los mandos estadounidenses mostraban por este grupo de inmigrantes una abierta desconfianza.

Lo cierto es que O’Reilly, que solía pedir permisos frecuentes para acudir a su Iglesia, decidió un buen día no regresar a su cuartel. Y cientos de otros soldados se le unieron.

En 1845, O’Reilly y un pequeño grupo de irlandeses, campesinos católicos en su mayoría, se dirigen al lado mexicano donde se alistan en el ejército de ese país.

PATRICK DALTON

Poco se sabe de la vida de Patrick Dalton, sin embargo se puede afirmar que en el año 1845, en el Estado de Nueva York, al momento de alistarse en el ejército nacional de Estados Unidos, dijo tener 21 años y que había nacido en Québec.

Fue un militar irlandés, el segundo en el mando de los San Patricios, después de John O’Reilly, que participó en la guerra de Intervención estadounidense en México.

Varias fuentes afirman que es muy posible que el batallón se haya formado a causa de los castigos severos, a veces injustos, que los irlandeses sufrían por parte de los mandos militares, que no les tenían ninguna confianza por ser católicos y no protestantes.

Patrick Dalton formaba parte de los tenientes que conformaban la “Legión extranjera de San Patricio”, llamada así por el diario de gobierno en esa época y que estaba encabezada por el coronel Francisco R. Moreno y le seguían otros dos comandantes de compañíaː John O’ Reilly y Santiago (James) O´Leary.

DECLARACIÓN DE GUERRA

El 13 de mayo de 1846 los Estados Unidos declararon la guerra a México, con la intención de apoderarse de la Alta California, Nuevo México y otros territorios del norte del país.

BANDERA DEL BATALLÓN DE SAN PATRICIO

El Batallón de San Patricio fue una unidad militar compuesta de varios cientos de inmigrantes europeos (alemanes, irlandeses y estadounidenses) que lucharon en el ejército mexicano contra la invasión de los Estados Unidos en la llamada Intervención estadounidense en México, de 1846 a 1848.

Los efectivos del Batallón de San Patricio habían participado en el ejército de los Estados Unidos, y estuvo integrado principalmente por inmigrantes de origen irlandés y alemán católicos.

SAN PATRICIO

Tomaron el nombre del Santo Patrono de Irlanda.

Debido a la discriminación que recibían por ser católicos (los norteamericanos eran protestantes), vieron la gran fe católica de los mexicanos y se vieron identificados con ellos y pues se cambiaron de bando, México les ofreció tierra y la libertad de profesar el catolicismo.

Y pelearon al parejo que nosotros, motivados por el amor a una tierra ajena y a su ideología católica, a pesar del riesgo que enfrentaban en caso de ser capturados por las tropas de USA, pues al desertar se convirtieron en traidores, y la pena era la muerte y el deshonor.

BATALLA DE MONTEREY

Su primera batalla fue la Batalla de Monterey (California) el 17 de Julio de 1846, aunque México perdió, los irlandeses se ganaron el respeto de los mexicanos y más desertores de EE. UU.

El mismísimo Santa Anna los conmemoró.

JOHN DRAKE SLOAT

Un contingente de la infantería de marina de los Estados Unidos bajo el mando del Comodoro John Drake Sloat  quien tenía a su vez el mando de la Escuadrilla del Pacífico de la marina los Estados Unidos, atacó la pequeña población defendida por un reducido grupo de guardacostas mexicanos.

Los miembros del Batallón de San Patricio lucharon en cinco batallas.

Como Patrick Dalton se enroló en octubre de 1846, no participó en la de Monterey, pues fue del 21 al 23 de septiembre de 1846.

Tampoco estuvo en la Batalla de Chapultepec, pues estaba apostado en Churubusco.

BATALLA DE MONTERREY

Los San Patricios, como unidad mexicana, combatieron en la Batalla de Monterrey (21 de septiembre de 1846), con una batería de artillería al mando de John Patrick O’Reilly,anteriormente teniente del Ejército de Estados Unidos e inmigrante irlandés.

Sirvieron con distinción y está acreditado que rechazaron con éxito dos diferentes asaltos al corazón de la ciudad.

ZACHARY TAYLOR
PEDRO AMPUDIA

A pesar de su tenacidad y valor, y de que Zachary Taylor  estaba a punto de abandonar el ataque, el comandante mexicano, Pedro Nolasco Martín José María de la Candelaria Francisco Javier Ampudia y Grimarest , desesperado, pidió parlamento, consumando la derrota.

Al salir de Monterrey el día 25 de septiembre de 1846 cuenta el soldado de los Ranger de Texas, Samuel Reíd que el Sargento John Patrick O’Reilly de la 5ª compañía del Capitán Merril, pasó rumbo al Saltillo por la calle Hidalgo y a nivel de las Faldas del Obispado, fue insultado por sus antiguos compañeros quien nunca le perdonaron el cambio de bando.

Después de catorce meses como soldado raso en el ejército de Estados Unidos, Patrick Dalton desertó el 23 de octubre de 1846, cuando su unidad estaba apostada en Camargo,​ hoy Rio Grande City, en el condado de Starr, cerca de MatamorosTamaulipas y cruzó a nado el río Brav,o junto con otros 42 soldados y tres esclavos.

«Se fueron hacia el ejército mexicano». John Riley era parte del grupo.

Dalton pronto fue ascendido a capitán al mando de una de las compañías de San Patricios.

BATALLA DE LA ANGOSTURA

Batalla de la Angostura, cerca de SaltilloCoahuila, el 22 y 23 de febrero de 1847, donde se dio un empate entre las fuerzas del ejército mexicano y las del estadounidense Zachary Taylor.

Los “San Patricios”, como se les llegó a conocer, dieron en todo momento muestras de valor y brillantez en el combate, por ejemplo, en la Batalla de la Angostura.

Estas virtudes fueron lamentablemente opacadas por la franca inferioridad técnica y logística del bando mexicano, embarcado en una guerra desigual y cegada por conflictos internos.

BATALLA DEL CERRO GORDO

El batallón de San Patricio ganó la “Batalla del Cerro Gordo” (Jalapa, Veracruz) el 27 de marzo de 1847, casi sin ayuda de los mexicanos.

Los irlandeses forzaron a los mexicanos a mantenerse en batalla, los amenazaron con dispararles en “Friendly fire” si intentaban huir del campo de batalla.

BATALLA DE CHURUBUSCO

Durante la “Batalla de Churubusco” en el convento de Santa María de Churubusco (entonces relativamente cerca del centro de la Ciudad de México), llevada a cabo el 20 de agosto de 1847, el Batallón de San Patricio, originalmente compuesto en su mayoría por soldados pertenecientes al ejército estadounidense que habían desertado, se unió a las fuerzas mexicanas.

PEDRO MARIA ANAYA

Durante la “Batalla de Churubusco” en el convento de Santa María de Churubusco (entonces relativamente cerca del centro de la Ciudad de México), llevada a cabo el 20 de agosto de 1847, el Batallón de San Patricio, originalmente compuesto en su mayoría por soldados pertenecientes al ejército estadounidense que habían desertado, se unió a las fuerzas mexicanas.

Los San Patricios cargando cañones y mosquetes hasta con piedras debido a que se había terminado el parque de las fuerzas mexicanas, encabezadas por el general Pedro María Bernardino Anaya Álvarez.

Se sabe que durante la lucha Patrick Dalton derribó por tres veces consecutivas la bandera de tregua.

Para los integrantes del batallón de San Patricio la batalla de Churubusco fue devastadora.

Los capitanes John O’ Reilly y Santiago O’Leary fueron heridos; así como Francis O’Connor, un soldado enrolado.

Hubo más de ochenta prisioneros.

Los San Patricios restantes lograron escapar y permanecieron dispersos y escondidos algunos días.

O’Reilly y Dalton sobrevivieron.

El contingente de los San Patricios estaba formado principalmente por irlandeses, alemanes y otros inmigrantes de diversos países europeos, en su mayoría católicos.

Abandonaron al ejército invasor porque comenzaron a sentirse identificados con los mexicanos, no sólo por compartir la religión, sino porque se dieron cuenta de lo injusto de la invasión y de que los estadounidenses estaban agrediendo a México en su cultura y creencias; como los ingleses lo habían hecho con los irlandeses.

La mayoría del Batallón de San Patricio murió en el campo de batalla, la mayoría de los que sobrevivieron (alrededor de 100), fueron ahorcados frente a la maravillosa vista del Castillo de Chapultepec.

La batalla culminó con la toma del convento y la captura del batallón, cuyos miembros sufrieron destinos disímiles: aquellos que se habían sumado al batallón luego del inicio de la guerra, fueron considerados traidores y ahorcados.

Los que, como O’Reilly, formaron parte del batallón antes del comienzo de la intervención, fueron condenados a trabajos forzados, no sin antes ser marcados en el rostro con la letra “D”, inicial de “desertores”, usando un hierro candente.

ANTONIO DE PADUA MARÍA SEVERINO LÓPEZ DE SANTA ANNA Y PÉREZ DE LEBRÓN

La mala inteligencia bélica mexicana dirigida por el egocéntrico Santa Anna, llevó a México a perder la guerra, y con esto a ceder casi la mitad de su territorio a USA.

PRIMEROS AHORCADOS

Los dieciséis soldados irlandeses del Batallón de San Patricio, ahorcados el día 9 de septiembre de 1847 en San Ángel, por las tropas invasoras norteamericanas, habían formado parte del ejército de Estados Unidos, pero por los malos y discriminatorios tratos de sus oficiales y por su religión católica habían desertado y formado su propio batallón dentro de las fuerzas mexicanas.

Alentados por las proclamas del general Pedro Ampudia, dirigidas a la “conciencia de aquellos irlandeses en los que se calificaba con términos muy duros el pecado que estaban cometiendo al pelear contra hombres que jamás los habían ofendido a ellos y a los que estaban unidos por una fe religiosa común; y se les hacían ofertas muy liberales de tierra y de dinero si abandonaban la bandera americana”.

PALACIO DEL EX ARZOBISPADO

En septiembre de 1847 varios grupos del Ejército del Norte, que se habían retirado bajo las órdenes de Antonio López de Santa Anna, se fortificaron en los alrededores del bosque y cerro de Chapultepec. El ejército estadounidense mientras tanto, tomó al palacio del ex Arzobispado en Tacubaya como base de operaciones y llevó a cabo parte del proceso marcial contra los integrantes del Batallón de San Patricio; avanzaron y tomaron la casamata ubicada al poniente del bosque el día 11.

En septiembre de 1847, en el área de San Ángel, en ciudad de México, fueron ejecutados varios de los San Patricios.

Según Pazos, «Los pararon en la orilla de unas carretas tiradas por mulas, con una soga al cuello que pendía del cadalso, y luego, a una señal, los conductores de las carretas las movieron, dejando los cuerpos suspendidos en el aire en una danza macabra que terminó con la muerte de todos».

A los prisioneros sobrevivientes les fueron marcados la cara y el cuerpo con una “D” de desertor.

Patrick Dalton, quién, junto con otros de los integrantes del batallón, había sido obligado a cavar las tumbas de sus compañeros -según testimonios de personas presentes-, entró en un estado de profundo shock al ser testigo de lo ocurrido.

Dalton, había expresado previamente su desacuerdo respecto a la forma en que lo trataron.

De hecho, durante el juicio, Dalton fue el único prisionero que se opuso al capitán Alexander, del ejército estadounidense ya que éste lo había maltratado en el camino a los tribunales.

La ejecución de los San Patricios restantes ocurrió el 13 de septiembre.

«Los colgaron en San Ángel de una manera feroz y dramática».

Tras la ejecución, se dice que sacerdotes mexicanos recogieron los cadáveres, entre ellos el de Patrick Dalton y los sepultaron en Tlacopac.

Así terminó el Batallón de San Patricio.

-LAS OPINIONES DEL AUTOR, NO REFLEJAN LAS DE LA EMPRESA-

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