Sin oportunidades de estudio o de trabajo, quedaron a merced de la delincuencia. En 10 años murieron por violencia más de 118 mil niños, adolescentes y jóvenes. Del total de muertes violentas registradas en el periodo, 118 mil 393 víctimas tenían menos de 30 años.

Tras los asesinatos en días pasados que han mantenido el asombro y la incredulidad en el país, medios de comunicación nacional e internacional cuestionan la estrategia de seguridad implementada por el nuevo gobierno extraído de la 4T. Aseguran pues, que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y compañía, no pueden con el paquete de mantener en orden al país, pero, sucesos trágicos y espeluznantes como el de la familia Lebarón han retumbado estremecido constantemente a los mexicanos, pues diariamente son asesinados en el país un gran número de personas las cuales son catalogadas como parte de las listas del crimen organizado. Así que no solo te asesinan sino que pasas a ser un delincuente, pues especialmente los jóvenes son señalados de mantener una estrecha relación con organizaciones que los llevaron a terminar desaparecidos, acribillados y mutilados.

Durante 2018 murieron 36 mil 685 personas en México, de las cuales 4 de cada 10 fueron jóvenes entre 15 y 29 años, un joven muere asesinado, en promedio, cada 40 minutos siendo el 2018 el año más violento para los jóvenes en la historia reciente, claro, esto sin tener las cifras con las que cerrará el actual 2019.

89% de los jóvenes asesinados en el país en 2018 fueron hombres, y 11% mujeres, según estudios recientes el hombre joven víctima de homicidio cuenta, en promedio, con estudios a nivel secundaria, se dedica a algún trabajo artesanal y seguramente será asesinado en la vía pública.

La mujer joven víctima de homicidio, en promedio, cuenta con estudios a nivel secundaria, es comerciante o trabaja en ventas y probablemente será asesinada en la vía pública.

Analizamos los datos definitivos de defunciones por homicidio para 2018 que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Aquí lo que encontramos sobre las muertes de la población joven en el país.

2018 es el año con más jóvenes –de 15 a 29 años– asesinados en la historia reciente. En promedio, en algún lugar del país, un joven es asesinado cada 40 minutos, para un registro total de 13 mil 271 homicidios de jóvenes.

¿Cuáles son las características de los jóvenes asesinados en el país?

89% de los jóvenes asesinados en el país en 2018 fueron hombres, y 11% mujeres. A pesar de que los números totales de homicidios por sexo para este rango de edad tienen dimensiones muy distintas, encontramos que la tendencia para ambos sexos es muy similar.

Sobre el nivel educativo, encontramos que el 41% de los jóvenes asesinados en el país durante 2018 sólo había cursado la secundaria, mientras que el 26% la primaria. Y únicamente el 19% había cursado una licenciatura o un posgrado. 

Al analizar esta información por sexo, identificamos que el 16% de los hombres jóvenes asesinados en el país eran trabajadores artesanales, mientras que el 54% de las mujeres jóvenes asesinadas no trabajaba y el 8% eran comerciantes y agentes de ventas.

Sobre el lugar de ocurrencia, identificamos que el 58% de los asesinatos de jóvenes fueron cometidos en la vía pública y el 9%, al interior de la vivienda. 60% de los asesinatos de hombres jóvenes ocurrieron en la calle, y el 8% al interior del hogar. Mientras que el 48% de los homicidios de las mujeres jóvenes se cometieron en la vía pública, y  19%, en la casa.

En Baja California en el 2018 fueron asesinados 2855 personas de las cuales 2556 fueron hombres mientras que 264 mujeres.

Durante el primer trimestre del 2019 ocurrieron 285 homicidios dolosos contra niñas, niños y adolescentes de cero a 17 años, es decir, tres casos cada día.

En México, las tasas más altas de muertes por homicidio se observan entre los jóvenes, particularmente entre quienes tienen de 15 a 30 años y se duplicó la tasa de homicidios en los rangos de edad de 10 a 19 años.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su informe Violencia, niñez y crimen organizado, publicado en 2016, había señalado que “También en México se han reportado masacres de niños y adolescentes” y que en este país “Alrededor de 30 mil menores de 18 años han sido incorporados a las filas de los cárteles del narcotráfico”.

La información del Inegi ahora revela que la mortalidad entre jóvenes es mayor aún. Los números de homicidios de personas menores de 30 años se incrementaron aceleradamente a partir de 2007, cuando inició la llamada “Guerra” contra el narcotráfico. En diversas páginas de internet circulan imágenes (Fotografías y videos) de menores de edad empuñando armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y participando en enfrenamientos armados o torturas; y también, siendo víctimas de asesinatos y tormentos.

Estos perfiles de víctimas de homicidio son un punto de partida para diseñar estrategias que atiendan eficazmente la violencia que sufren los jóvenes. Si bien los programas dirigidos a los jóvenes buscan mejorar, de manera general, sus condiciones laborales y educativas, no están diseñados para reducir los factores de riesgo o atender las dinámicas relacionadas con la violencia letal. Por ejemplo, los lineamientos del programa Jóvenes Construyendo el Futuro estipulan que se dará prioridad a los jóvenes de zonas con altos índices de violencia; sin embargo, no especifican cuáles serán los criterios de selección de tal sector de la población, si se priorizaron las mujeres o algún integrante de un grupo en situación de vulnerabilidad.

Una política de reducción y prevención de homicidios debe atender prioritariamente a los jóvenes que viven en ambientes violentos y en zonas de alta marginación, que presentan comportamientos de riesgo en las escuelas, que pertenecen a bandas delictivas, que migran de otros países y que forman parte de la comunidad LGBTTTIQ, entre otros.

Si no focalizamos nuestras políticas y estrategias, seguiremos lamentando la pérdida de vida de nuestros jóvenes.

0 Comments

Leave a Comment