Por: Emilio Sánchez Pérez

Cronista Municipal

Taller de Historia de Tecate, A. C.

Para entender el origen de la colonización fronteriza, no hay que perder de vista tres actores de nuestra historia que son el fundamento de su generación; el primero corresponde a las dos expediciones dirigidas por el capitán Juan Bautista de Anza, el segundo La Fiebre del Oro en California, y un tercero fue el conflicto bélico protagonizado por México y los Estados Unidos, de Norteamérica.

LAS EXPEDICIONES:

Como punto de partida, la primera expedición se concentró en el Presidio de Tubac, cuando esta población formaba parte de Sonora y por lógica pertenecía a territorio Mexicano. De este lugar salieron el 8 de enero de 1774, rumbo a la Alta California, la estructura del contingente en pos de la aventura fue integrada por  3 sacerdotes, 20 soldados, 11 sirvientes y como huellero o guía e intérprete de la expedición, lo hizo Sebastián Tabaral o Santiago Tarrabal, que puede ser localizado también con ese nombre. Indio californiano, que contaba con un amplio conocimiento de los caminos, veredas y atajos, donde se podían abastecer de agua, senderos que daba seguridad en este largo peregrinar sorteando los riesgos a los que estaban expuestos.

El complemento del viaje hecho en 101 días de camino, tuvo como destino el pueblo de Monterey, para el cual llevaron 35 mulas, 65 novillos de matanza y 140 caballos, fue también en ese viaje que la ruta recibió el nombre “Camino del Diablo”, por la odisea en transitarlo.

PRESIDIO DE TUBAC

Tras el reconocimiento de los parajes descubiertos, retorno a Sonora, donde se le concedió la licencia para colonizar el territorio explorado. Con ese sentido  reclutó en los pueblos de Sonora y Sinaloa un aproximado de 240 personas, incluyendo soldados, colonos y frailes, a los que se unió el párroco de la Misión de Ures. Como cronista: El franciscano Pedro Font, al que se le acredita el registro de ese trascendental acontecimiento.

SEGUNDA EXPEDICIÓN

Con ese propósito colonizador a paso de bestias salieron del presidio de San Miguel de Horcasitas, el 23 de octubre de 1775, con un arreo de 695 caballos y mulas, 385 vacas y toros. Arribaron a San Francisco el 28 de marzo de 1776, donde se eligió el espacio para la fundación de la misión, consagrada a San Francisco de Asís, el Presidio y lo que es hoy la gran ciudad de San Francisco, California; el proyecto no fue en vano, cumplió ampliamente con el propósito de colonización y a la vez frenar la acelerada invasión inglesa y rusa que ocupaban territorio propiedad de la Corona Española.

LA FIEBRE DE ORO EN CALIFORNIA

Nombre asignado  a este acontecimiento al que el mundo fijó las miradas por el descubrimiento de oro, el 4 de enero de 1848, por James Marshall, trabajador de John Sutter, propietario del aserradero por donde pasaba el arroyo donde fue encontrado el reluciente metal.

El pacto de discreción fue violado y la noticia se extendió, ocasionando que las avalanchas migratorias de todas las naciones sólo tuvieran ocupada su mente en llegar a California, por cualquiera de las dos rutas vigentes en esa época: la terrestre o la marítima.

Fue tanto el interés de las personas que se desplazaron de su lugar de origen con el sueño de hacerse ricos de la noche a la mañana, que de contar esa región con un censo de población de 25,000, se disparó a 100,000, habitantes; en este fenómeno migratorio, el Estado de Sonora no fue la excepción, como bien lo narró el Cronista Don Gilberto Escobosa Gámez, en la entrevista realizada en el mes de noviembre del 2005, en la Ciudad de Hermosillo:

“Cuando la Fiebre del Oro estaba en su esplendor era triste ver en los pueblos sonorenses a niños, ancianos y mujeres solas en pleno estado de abandono, sin quien los protegiera, los hombres formaban grupos de no menos de cien y salían en caravanas de carretas, imanados por un solo anhelo, ir en busca de fortuna”.

GAMBUSINOS EN BUSCA DE ORO

JOHN SUTTER.

CARAVANA DE CARRETAS

La GUERRA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS:

Como consecuencia de este conflicto armado que dio inicio el 13 de septiembre de 1846 y culminó con el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, donde México perdió más de la mitad de su territorio (algo así como el 55%), este Tratado de Paz también así conocido fue letra muerta.

Los despojos de tierras, la imputación de delitos era lo más grave, ya que en la mayoría de los casos los inculpados eran llevados a la horca, la ambición desmedida por tierras no tenía limites, se cometían las más increíbles bajezas pisoteando los derechos de las familias, con tal de obtener lo que se proponían en contubernio con  las autoridades, que al parecer pertenecían al mismo gremio de calañas.

Concretamente, estos son los elementos que nos permiten  un acercamiento a una verdad histórica, que en la mayor o menor importancia fueron influencia para el establecimiento y desarrollo de los pueblos en la frontera.

ILUSTRACIÓN DE UN AHORCAMIENTO

UN HORIZONTE DE ESPERANZA.

Ante la incertidumbre de desconocer cuál sería el destino de todas las familias que por muchos años habían radicado en ese territorio con un proyecto de vida  ya establecido, desconcertados sin saber a dónde dirigir sus pasos, en respuesta a la crítica situación causada por los estragos de la guerra, Don Manuel de la Peña y Peña, Presidente de la República Mexicana, publicó un decreto de repatriación, siete meses más tarde de haberse firmado el Tratado de Guadalupe Hidalgo, con la encomienda de que las familias que radicaban en Texas y Nuevo México, pasarían a vivir en los estados de Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León.

En tanto los que poblaban la Alta California, los estados de Baja California y Sonora, estaban disponibles para recibirlos, el beneficio estipulado no sólo por mexicanos fue aprovechado, sino también por familias de otros países  que se vieron afectadas en sus intereses, o que buscaron un espacio donde mejorar su forma de vida, entre los que se detectan Españoles de sepa, de sangre Italiana, Inglesa, Irlandesa y Francesa.

MANUEL JOSE MARIA DE LA PEÑA Y PEÑA

EL ÉXODO:

Con la promesa de recibir una determinada cantidad de tierra y el anhelo de encontrar la paz y un espacio donde desarrollar una nueva forma de vivir, con ese sueño las familias viajaron a colonizar lo que quedó de la recién mutilada República Mexicana.

Al llegar a la Antigua California, entre los siglos XlX y XX (territorio al que siempre ha pertenecido Tecate, desde su origen); para 1860 los nuevos pobladores ya estaban establecidos en el rancho San Valentín, como es el caso de doña Rafaela López, viuda de José María Gallego y sus hijos, Faustino, Fulgencio y Rodolfo, procedente de la Alta California. En ese mismo periodo también existen registros de la presencia de los Downey (ambas familias sonorenses de origen), fue en este lugar de Tecate, donde se le da nombramiento a la primera autoridad como Juez de Paz, donde asume la responsabilidad del cargo el español naturalizado mexicano el señor José Mogort.

En el año de 1862, nace Isabel Mogort Talles primer mestizaje en Tecate: hija de padre europeo y madre indígena, se establece el primer puerto de entrada o aduana de San Valentín en 1874, se construye la primera casa en 1834 (propiedad del peruano Juan Bandini Blancas), se instala la primera cantina que perteneció a don Ramón Salazar López.

En años posteriores tomaron cargo como Juez de Paz otros colonos en los que se detecta a don Ambrosio González Espinoza; todo esto indica que había una considerable población, donde había registro de nacimientos y defunciones como lo muestran los epitafios inscritos en las tumbas del panteón del lugar, por lo que con reserva se puede afirmar que el pueblo de Tecate nació en el paraje de San Valentín.

Con las oleadas migratorias posteriores, el pueblo poco a poco fue tomando forma y en agosto de 1879 se fundó la Colonia Agrícola de Tecate.  En 1883 se fundó la primera escuela en Tecate conocida como “Escuela Elemental Número 9”, en octubre de 1892 el ingeniero Ismael Sánchez elaboró un plano en el que hizo un trazo de 54 parcelas trazadas en caballerías, mismas que distribuyó a igual número de familias.

El 27 de noviembre de 1892, José María Villagrana, levantó un censo de población por grupos familiares, estado civil edad y sexo; en el mismo año oficialmente José María Villagrana recibe el nombramiento de profesor, para impartir clases a los niños y niñas hijos de los colonos.

Parcialmente gran parte de este material expuesto y documentos primordiales presentados por el Maestro Jorge Martínez Zepeda, fueron los argumentos en su ponencia aprobada, llegando así al acuerdo que el 12 de octubre de 1892, fuera la fecha de fundación del pueblo.

Como conclusión no debemos olvidar  la presencia de Juan Bandini Blancas, ya que a él se le debe el primer intento de la colonización en Tecate y ser el pionero en la ganadería en la región y por si esto no fuera suficiente este personaje murió el 4 de noviembre a los 59 años en los Ángeles California, siendo ciudadano mexicano. Ojalá las autoridades y sociedad civil le encontremos un rinconcito en la historia en el Pueblo Mágico.

PLANO DONDE SE ASENTARON LAS 54 FAMILIAS FUNDADORAS DEL PUEBLO

PERIODO CONTEMPORÁNEO:

Esta época tiene su inicio en el año de 1914, con la entrega del último título que ampara la propiedad de rancho El Carrizo, del que fue propietaria  doña Eloisa Reinback, alemana de origen, de este periodo presentamos algunas imágenes históricas.   

RANCHO EL CARRIZO, PRIMER COMPLEJO TURÍSTICO ESTABLECIDO EN TECATE.

Bella imagen que nos remonta al pasado, cuando el añejo olivo era refugio en la oscuridad de la noche, que con sus bellos cantos alegraban aquellas cálidas tardes y el amanecer de las frescas mañanas.

Olivos y viñedos a la altura del paso del águila, punto histórico donde se hacía la separación del camino que se dirigía hacia Ensenada, el otro seguía su curso con destino a Yuma Arizona y al estado de Sonora.

Norma Lee Mancilla, en el interior de la tienda denominada ‘‘La Fama’’.

‘‘Nana Flabia’’ atendiendo la clientela en la tienda de abarrotes ‘‘La Fama’’. Bellas imágenes que elevan al recuerdo de aquella tienda denominada ‘‘La Fama’’ donde se compraban los sacos de harina de 10 kilos, la leche Pet de origen de importación antes que llegara a Tecate la leche Clavel (sus propietarios fueron Manuel Lee originario de Cantón, China y su esposa Flabia Mancilla, de Santa Rosalía Baja California sur).

En esta imagen se observa lo más garlado de la sociedad Tecatense, en un baile celebrado el 13 de octubre de 1942, promovido por el famoso Club Danubio Azul.

Después de que la familia Santana estableciera y trabajara la cantina del mismo nombre, continuaron con el mismo giro los hermanos Rubén y Pedro Acosta Zamora, originarios del Limón Jalisco, en el interior de la cantina con el nuevo nombre ‘‘El torito’’ se observa a Pedro, atendiendo a los clientes.

Ramón Salazar López benefactor del pueblo, fue quien donó el espacio donde se construyó el parque Miguel Hidalgo.

4 de febrero de 1918, inicio de la construcción del parque. Fue en esta fecha histórica que se siembra la primera piedra.

Agradecimiento a las siguientes personas que sin su colaboración no hubiera sido posible la realización de este trabajo:

  • Lucy Rodríguez
  • Miguel Hernández de la Torre
  • Mario Sánchez Pérez
  • Teresa García
  • Polo Alvarado 

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