Pareciera un poco anticipado empezar a escribir sobre la elección de 2021. Creo que no lo es si analizamos la situación actual de los partidos y los retos que tienen por enfrente. No me quedaré solamente en las probabilidades que cada partido tiene para ganar, sino que intentaré escudriñar en su vida interna pensando en lo que tendrían que hacer para llegar en condiciones óptimas (Según mi criterio), a la elección intermedia federal. Los partidos son como un trasatlántico, al cual el capitán le da vuelta al timón, pero la nave tarda en reaccionar y en virar hacia donde el que manda quiere. Igual acá, transcurre mucho tiempo entre que la dirigencia toma una definición, y el partido la acata. Por eso empiezo el análisis con anticipación. En este artículo intentaré darle al lector un contexto para ilustrar el tamaño del reto electoral que se avecina.

La elección de 2021 es la intermedia federal. Intermedia entre la elección de un Presidente de la República y el otro. Se renovará la cámara de diputados federal, o sea 300 distritos de mayoría y 200 de representación proporcional. En el ámbito estatal será intermedia en algunos Estados, pues sucede entre la elección de un gobernador y otro. No será así para 13 Estados que elegirán su gobernador, dejando pendiente al nuestro por la disputa sobre si el actual período de la gubernatura será de 2 o 5 años. Si es de 2, entonces habrá elecciones para gobernador en 14 Estados. Creo que serán 14, pero, al tiempo. Se renovarán los congresos locales de esos Estados, o sea más de 500 Diputados Locales e igualmente los ayuntamientos, que entre Presidentes Municipales, Síndicos y Regidores, serán más de 2 mil cargos a munícipes que estarán en disputa. Súmense a esos los suplentes de todos menos de los gobernadores, y estamos hablando de una elección de más de 10 mil funcionarios públicos en todo el país.

Ya no más para completar los números, habrá al menos 3 partidos compitiendo por cada cargo, lo cual nos lleva a un número superior a 30 mil mexicanos compitiendo por algún cargo de elección popular en el país. Ese es el tamaño del reto de los partidos. Esto implica definiciones de dirigencias donde no las hay, de candidaturas a todo lo largo y ancho de México, estrategias de campaña generales para homologar la imagen del partido, y específicas para aterrizarlas de acuerdo a las cualidades de cada candidato y a las necesidades de los electores en el distrito, municipio o Estado correspondiente. Para cada campaña se necesita dinero, gente de tiempo completo y voluntarios, además de un cumplimiento de leyes electorales y relativas al ingreso y gasto de campaña que resultan absurdas en muchos casos.

El INE por su lado, deberá instalar 160 mil casillas aproximadamente, y por cada casilla hay 4 funcionarios más su suplentes, entre quienes van y no van, digamos que 500,000 personas participarán en este esfuerzo más los representantes de partidos en cada casilla.

El esfuerzo de los mexicanos para la elección del 2021 es enorme. No menos de 600,000 personas participarán directamente entre las actividades partidistas y las de la autoridad electoral.

Esto nos da una idea del tamaño del reto que se avecina. Es por ello que con este artículo nos damos idea del contexto de la elección de 2021 para la cual los partidos tendrán que prepararse.

paco@pacogarciaburgos.mx

0 Comments

Leave a Comment