Relatos de Ultratumba

Jorge Vargas.

Cuentan  que el velador del  Panteón Municipal de Sombrerete, platicaba del entierro de una niña que le dio mucha tristeza, por el dolor y llanto de la madre. Cuando se despidieron le decía al féretro  ” No tengas miedo, un día me reuniré contigo mi amor”

Cuando ya se iban, la madre fue y toco en el cuarto del velador  y le dijo que le encargaba mucho la tumba de su hija; que le había dejado una muñeca y que por favor la cuidara. 

Cuenta que al día siguiente se levantó temprano a barrer la entrada del panteón y vio la  muñeca en una banca y así pasó por varias noches, hasta que una noche decidió vigilar la tumba para ver qué pasaba y pudo darse cuenta de cómo el fantasma de la niñita se levantaba y tomaba su muñeca, y  enseguida caminaba hacia afuera.

Se impactó, pero no se asustó. No le dio temor alguno, ya que la vio como un angelito.

Al tercer día de ver esto, el velador se animó y siguió a la niña hacia afuera,  vio que se sentaba en una banca y se atrevió a acercarse y  le preguntó:

¿Qué haces aquí?
 La niña le contesto:

Espero a mi mamita, ella dijo que un día vendría.

Así pasaron muchos años, el velador se acostumbró a ver ese pequeño fantasma.

Una noche tocaron a su puerta. Era la niñita, le dijo:

Te vengo a dar las gracias por cuidarme todos estos años, ya no estaré sola, mañana vendrá mi madre y se despidió.


Al día siguiente llegaron con  un  féretro… era la madre de la niña que había fallecido.

Créditos a su autor.

-LAS OPINIONES DEL AUTOR, NO REFLEJAN LAS DE LA EMPRESA-

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