Hay quienes manifiestan que no es importante la evaluación en las diferentes áreas de la vida humana, pero actualmente se hace necesario revisar cada una de las actividades que se desarrollan diariamente.

Se revisa el rendimiento escolar de los alumnos de todos los niveles educativos, a través de exámenes escritos u orales, para saber que tanto han aprendido de los conocimientos que el maestro (a) les ha impartido durante un período determinado y, en su caso, aplicar los ejercicios que sean necesarios en su preparación.

Se evalúa la capacidad de los maestros, para conocer sus capacidades de enseñar y la habilidad para entender a sus alumnos llevándolos por el mejor camino en su desarrollo escolar, a la vez para programar los cursos de actualización que sean necesarios en su preparación.

Se debería calificar la eficiencia del sistema educativo, sus autoridades, sus administradores, los programas educativos, las técnicas de enseñanza, los auxiliares didácticos que los maestros utilizan en su desempeño.

Esta revisión debería ser periódica, por decir, cada seis meses o al iniciar y finalizar un ciclo escolar para buscar siempre la mejora continua en lo que tiene que ver con la formación de los niños y jóvenes en su respectivo nivel educativo.

La evaluación debe extenderse al seno familiar, realizando un ejercicio interno en el que se expresen hijos y padres sobre sus diversas actuaciones y planear las acciones que tiendan a mejorar las relaciones entre ellos y el rol que cada quien lleva en la familia, los hijos a estudiar y colaborar, los padres a apoyar y procurar la armonía interna.

Muy importante es la revisión del desempeño del gobierno en funciones, de los tres niveles conocidos, municipal, estatal y federal, con la seriedad necesaria y siguiendo lo señalado en los planes de desarrollo que se elaboran al inicio de cada administración. Lo anterior sin enojarse cuando se señalan deficiencias en las labores de cada servidor público, sin voltear atrás ni echarle la culpa a las administraciones anteriores.

Los regidores y los síndicos también deberán ser evaluados, en lo individual y como grupo colegiado que tiene una gran responsabilidad e importancia en las acciones de gobierno, a la vez corresponsables de lo bueno o malo que resulte ser la administración en la que laboran.

De ahí la importancia que tienen en las comunidades las organizaciones de la sociedad civil, también conocidas como Organismos No Gubernamentales, aunque en estos tiempos no son muy apreciadas ni reconocidas, pero para muchos, sus análisis, opiniones y propuestas si son valoradas porque están alejadas de partidismos y creencias religiosas.

La evaluación debe estar presente en todas las acciones y actividades de la vida personal, familiar y social de nuestro pueblo, todos deben evaluarse y ser evaluados, buscando siempre mejorar y por ende alcanzar sus objetivos hasta que sea permanente el ejercicio de revisar sus desempeños y corregir estrategias cuando sea necesario.

Lamentable lo que sucede con la basura y su recolección por parte del gobierno (¿?) municipal y más triste es ver el Centro de Transferencia en la Colonia Guajardo, que está convertido en un verdadero y enorme basurero, convirtiéndose en un potencial foco de insalubridad e infección para todos los habitantes de Tecate ya que el aire y la lluvia llevan los olores a los cuatro puntos cardinales, con la proliferación de insectos dañinos para la salud de todos, pero nadie hace nada por aliviar esta anomalía..

jedelfin@yahoo.com

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