Después de poco más de diez meses de instalado el Gobierno Federal, mucho se ha hablado de las acciones que se han emprendido, algunas muy bien vistas, otras han sido comentadas y criticadas por los analistas, expertos y comentaristas políticos mexicanos.

Una es la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, después de varios amparos que se promovieron para que no se construyera, al parecer ya hubo un juez y un tribunal que falló en contra de todos esos amparos y concedió la suspensión para que pueda construir ese aeropuerto, en lugar del de Texcoco que como ustedes recordarán, fue suspendido por orden presidencial, a pesar de la enorme inversión de dólares que ya se habían gastado, no se sabe en qué van a quedar esas instalaciones, una es inundar el lago y la otra es convertirlo en un gran parque recreativo, esperemos, el tiempo nos dirá el destino de esos millones de pesos.

Una más, es la muy mencionada refinería de Dos Bocas, región situada en el Estado de Tabasco, tierra del hoy Presidente de México, ha tenido muchas opiniones en contra, por el daño a la ecología, por la tenencia de la tierra, por el monto de la inversión y por otros factores, el caso es obstaculizar su construcción, de lograrse iniciar esa obra, ésta tardaría cuatro años en terminarla, aproximadamente, NO han iniciado y no se sabe todavía cuando pudieran iniciar los trabajos.

El tercer proyecto estancado es el del llamado tren maya, que unirá a varios Estados, ciudades y pueblos del sureste del país, Campeche, Tabasco, Yucatán, entre otros, con fines turísticos y comerciales, dará una gran proyección económica a esa región mexicana, muy olvidada y marginada por muchos años. Esta obra también se encuentra detenida por otros factores, pero se insiste en su construcción por el enorme beneficio que traería a estas poblaciones y sus habitantes en muchos sentidos.

En mi concepto estas tres mega obras, deberían realizarse a costa de lo que sea, claro siempre dentro del marco legal y jurídico, son acciones benéficas para el país, creo que se deben apoyar por todos, sin que nos importe quien las está proyectando, siempre viendo por la mejoría de nuestra patria.

Algo muy criticado es lo referente a la austeridad republicana, situación que está permitiendo ahorrar mucho dinero para que destine a otras acciones importantes en el desarrollo del país, ya no hay  seguros de gastos médicos mayores para los quinientos diputados, para los ciento veintiocho senadores, para los secretarios de Estado y funcionarios de primer nivel del Gobierno Federal, falta ver esa austeridad en las treinta y dos entidades, en los treinta y dos congresos estatales, en las instituciones del poder judicial y en organismos como el Instituto nacional Electoral y otros más.

Hay mucho más que escuchar de los ecos de la cuarta transformación, seguiré comentándolo en otros artículos más adelante, pero me quiero referir a lo que está sucediendo en el Pueblo Mágico de Tecate.

Entiendo que apenas están iniciando sus funciones los servidores del XXIII ayuntamiento y algo que agradó a muchos es ver el lunes anterior a los integrantes de la administración municipal, atendiendo a la población en el parque Miguel Hidalgo, ícono de Tecate, recogiendo las necesidades de la ciudadanía y seguramente escuchando las propuestas de acciones que se requieren para mejorar nuestro entorno.

Algo que es urgente atender es el ex centro de transferencia de la basura ubicado en la col. Guajardo, ahora está convertido en un real basurero de la ciudad, si usted se da una vuelta por ese lugar, podrá observar basura hasta fuera del cerco del llamado Centro de Transferencia, hasta incendios se han generado al interior y al exterior de ese lugar, agréguele miles de moscas que pululan por toda la ciudad, ratas (De cuatro patas) abundan por las cercanías del sitio y han empezado a adentrarse en los domicilios cercanos .

Esperamos también que Tecate se transforme, un tiempo prudente será necesario, para empezar a ver un cambio en las condiciones que se encuentra el pueblo y su zona rural. Estaremos atentos para señalar lo bueno que se haga, pero también marcaremos lo malo o lo deficiente que apreciemos.

Jesús Ernesto Avilés Ramírez. jedelfin@yahoo.com 

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